- En el Día Mundial de la Menopausia, especialistas destacan la importancia de hablar de síntomas, calidad de vida y condiciones laborales para las mujeres que atraviesan esta etapa.
- Afortunadamente desde hace más de un año, México amplió sus opciones terapéuticas para atender síntomas, como los bochornos, incluidas alternativas innovadoras no hormonales que deben revisarse con un profesional de la salud.
- Solo en el primer trimestre de 2026 hubo 24.3 millones de mujeres ocupadas en algún puesto laboral en México.
- Este año el Senado de la República aprobó declarar el 18 de octubre como Día Nacional de la Salud en la Menopausia y realizó un encendido de luces para visibilizar esta etapa y promover una conversación informada sobre la salud femenina.
Ciudad de México, 15 de octubre de 2026.— La menopausia suele abordarse desde una perspectiva exclusivamente médica. Sin embargo, su impacto trasciende la salud y alcanza ámbitos como el empleo, el liderazgo, la productividad y la permanencia laboral de millones de mujeres en todo el mundo. En marco del Día Mundial de la Menopausia, especialistas llaman a abrir una conversación más amplia sobre esta etapa natural de la vida.
En México, de la población total de mujeres mayores de 15 años –espectro laboral estudiado por el INEGI–, el 16.4% representa a mujeres de 45 a 54 años, edad en que la menopausia puede coincidir con una etapa de alta actividad laboral, responsabilidades familiares, puestos de toma de decisión y trayectorias profesionales consolidadas.[1] Además, durante el primer trimestre de 2026, el país registró 24.3 millones de mujeres ocupadas en algún puesto laboral, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo.[2]
La conversación pública sobre menopausia también ha avanzado en el ámbito legislativo. El Senado de la República aprobó declarar el 18 de octubre de cada año como Día Nacional de la Salud en la Menopausia, una iniciativa orientada a visibilizar esta etapa, combatir el silencio, los prejuicios y la desinformación, así como promover la prevención, el acceso a servicios de salud especializados y su integración en la agenda pública, social y laboral.
“La menopausia no es una enfermedad, es una etapa en la vida de las mujeres que debe vivirse con información, atención médica, prevención, empatía y dignidad. Que sea natural no significa que deba vivirse en silencio, sin orientación o sin acompañamiento. El 18 de octubre no solo es una fecha: es una causa para poner la salud en la menopausia en la conversación pública, legislativa, médica, familiar y social”, señaló la senadora Liz Sánchez.
Como parte de esta agenda, el 13 de octubre se realizó en el Senado un encendido de luces con motivo del Día Mundial de la Menopausia, bajo el mensaje “Visibilizar, informar y acompañar”, una acción simbólica para llevar al espacio público una conversación que durante años permaneció asociada al silencio o al ámbito privado.
La menopausia también ocurre en horario laboral
La menopausia se define como el cese permanente de la menstruación durante 12 meses consecutivos. En México, ocurre en promedio a los 47.6 años, con un rango entre los 41 y 55 años.[3] Durante esta etapa pueden presentarse síntomas como bochornos, trastornos del sueño, ansiedad, depresión, dolor de cabeza, sensación de malestar general, infecciones vaginales y urinarias frecuentes, así como disminución de la libido.[4]
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran los bochornos o síntomas vasomotores de la menopausia (SVM), que se manifiestan como una sensación de calor ascendente del pecho hacia la cara y el cuello, acompañada de sudoración, enrojecimiento de la piel, escalofríos y taquicardia.[5] Cuando se presentan por la noche, pueden interrumpir el sueño e impactar en el estado de ánimo y productividad.
“Cuando los bochornos, los sudores nocturnos o las alteraciones del sueño afectan la concentración, el estado de ánimo o las actividades cotidianas, es momento de hablar con un profesional de la salud y no normalizar esos síntomas como parte de la edad de la mujer. Hoy existen opciones terapéuticas, incluidas alternativas innovadoras no hormonales, que pueden evaluarse de forma individual según las necesidades de cada mujer, consultando con un médico especialista”, señaló la Dra. Isabela Rivas, Directora Médica, Astellas Farma México.
¿Cuánto es médico y cuánto es entorno?
La falta de información hace que muchas mujeres minimicen sus síntomas o los oculten por temor a ser vistas como menos capaces, disponibles o productivas. En puestos de liderazgo, esta presión puede ser mayor: la transición a la menopausia puede coincidir con la etapa de mayor responsabilidad profesional, toma de decisiones, cuidado familiar y exigencia laboral.
Por eso, hablar de menopausia también es hablar de talento femenino y economía. En otros países, la conversación ya se ha trasladado al espacio laboral. En Reino Unido, por ejemplo, existen guías públicas para que los empleadores ofrezcan ajustes personalizados a personas que atraviesan la menopausia y evalúen condiciones del lugar de trabajo que podrían agravar los síntomas.[6]
Más opciones terapéuticas, menos desinformación
Durante años, muchas mujeres recibieron el mensaje de que los síntomas de la menopausia eran algo que debían aguantar. Esa conversación ya no corresponde con la realidad médica actual. Hoy existen tratamientos hormonales y no hormonales para los bochornos; la decisión debe tomarse con un profesional de la salud, considerando objetivos, antecedentes, beneficios y posibles efectos secundarios.[7]
En México, además, la conversación no parte de cero. “Desde hace más de un año, el país ya ha ampliado sus opciones terapéuticas para atender los bochornos, incluidas alternativas innovadoras no hormonales que deben de consultarse con un especialista médico”, destacó la Dra. Rivas.
Este punto es relevante porque la innovación en salud femenina debe comunicarse con precisión: las mujeres necesitan información clínica confiable, no mensajes que puedan generar confusión sobre sus opciones.
Hablar de menopausia también es hablar de talento femenino, productividad y permanencia laboral. Muchas mujeres atraviesan esta etapa en momentos clave de su desarrollo profesional, por lo que se necesita información clara, conversaciones sin estigma y entornos que permitan buscar atención médica sin miedo a ser juzgadas.
¿Qué tendría que cambiar en las empresas mexicanas?
La menopausia no debe reducirse a una conversación individual entre paciente y médico. Las empresas pueden contribuir con información confiable, capacitación a equipos de liderazgo, políticas de flexibilidad, acceso a orientación médica, espacios seguros para hablar del tema y una cultura que no penalice a las mujeres por atravesar una etapa natural.
En el Día Mundial de la Menopausia, el llamado es claro: reconocer los síntomas, hablar siempre con el médico y llevar la conversación también al trabajo. Si México está repensando su modelo laboral, la salud femenina debe formar parte de esa discusión.









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