Ciudad de México, 25 de agosto de 2026.- Una restricción comercial terminó por convertirse, de forma indirecta, en uno de los motores del sector cárnico mexicano durante el primer semestre de 2026.
Durante buena parte de ese periodo, la exportación de ganado en pie hacia Estados Unidos estuvo restringida. El efecto, de acuerdo con la Asociación Nacional de Establecimientos Tipo Inspección Federal (ANETIF), fue que una mayor cantidad de animales permaneció en territorio mexicano.
“El fenómeno está relacionado, entre otros factores, con la coyuntura del ganado mexicano”, indicó Alonso Fernández Flores, presidente de la ANETIF, quien detalló que ese ganado fue engordado y procesado dentro del país en lugar de cruzar la frontera vivo.
El resultado se refleja en las cifras: las exportaciones de carne de bovino -ya procesada- crecieron 24.3% en volumen y 46.9% en valor durante el semestre, frente al mismo periodo de 2025.
Fernández Flores añadió que la industria con certificación Tipo Inspección Federal (TIF) tuvo mayor capacidad para transformar ese ganado en carne con valor agregado, aprovechando además una demanda internacional -particularmente de Estados Unidos- que se mantuvo favorable hacia el producto mexicano.
El escenario, sin embargo, podría no mantenerse igual en la segunda mitad del año. La ANETIF advirtió que la eventual reapertura de los flujos de ganado en pie hacia Estados Unidos podría modificar parcialmente este balance, si una parte del ganado que se quedó en México vuelve a destinarse a exportación en pie en lugar de ser procesado internamente.
Esa variable, junto con el precio del ganado y la disponibilidad de becerros, fue identificada por la asociación como una de las claves para determinar si el crecimiento del sector se sostiene durante el segundo semestre de 2026.








