En un encuentro con medios de comunicación, la agrupación mexicana Rude Boys presentó su más reciente sencillo, “Mandar obedeciendo”, una composición que condensa más de dos décadas de trayectoria independiente, activismo cultural y vínculo permanente con las causas sociales que han acompañado a la banda desde su formación en el año 2000.
Durante la rueda de prensa, los integrantes explicaron que el tema fue escrito y compuesto por Diana Ramírez y Poporo Varela como resultado de un proceso de reflexión colectiva inspirado en textos zapatistas y en experiencias comunitarias vividas en los últimos años. “La canción surge de cuestionarnos cómo entendemos el liderazgo y la organización dentro y fuera del escenario”, señaló Diana Ramírez. “Para nosotros, mandar obedeciendo significa escuchar primero y construir en colectivo”.
Uno de los momentos determinantes en el proceso creativo ocurrió el 19 de abril de 2025 en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, en el marco del encuentro COMPARTE realizado en el CIDECI UNITIERRA. Ahí, la banda presentó una maqueta en formato acústico frente a comunidades zapatistas. “Esa experiencia nos marcó profundamente”, explicó Poporo Varela. “Compartir la canción en ese espacio nos ayudó a comprender que debía ser coherente con lo que hemos defendido durante años”.
La versión definitiva fue grabada en Skullcat Records y masterizada en Argentina por Sergio PappiSound. El sencillo incorpora frases en lenguas zoque y tzotzil, grabadas por integrantes de comunidades indígenas, con el propósito de subrayar la autodeterminación y el trabajo colectivo como ejes centrales del mensaje. “No se trata solo de incluir sonidos distintos, sino de reconocer otras voces y otras realidades”, puntualizaron.
En el plano musical, “Mandar obedeciendo” mantiene la identidad que ha caracterizado a Rude Boys a lo largo de su carrera: una fusión sólida entre ska, punk y reggae, reforzada en esta ocasión con la participación de músicos invitados como Edy Vega y Melissa EZLN. El resultado es una pieza que equilibra contundencia rítmica con un discurso claro y directo.
Con más de 100 mil oyentes mensuales en plataformas digitales y temas que superan el millón de reproducciones, como “Somos del barrio”, la agrupación reafirma su lugar dentro del ska independiente en México. A lo largo de 24 años, han transitado desde el circuito del Tianguis Cultural del Chopo hasta festivales masivos como el Skatex, sin modificar una narrativa orientada a la clase trabajadora, la organización comunitaria y la justicia social.
“Mandar obedeciendo” se presenta así como una síntesis de su historia: una canción pensada para el encuentro colectivo, pero también para la reflexión. Lejos de buscar únicamente la celebración en el slam, la banda plantea el sencillo como una herramienta de conciencia y diálogo, coherente con el camino que han construido desde sus orígenes en Huixquilucan, Estado de México.







Discussion about this post