Especialistas, activistas y representantes juveniles señalaron que las acciones afirmativas deben trascender el discurso para garantizar una representación política efectiva de las mujeres, personas con discapacidad y otros grupos históricamente excluidos, en particular de las personas jóvenes.
Al concluir el conversatorio «Juventud y acciones afirmativas. Construyendo una participación electoral inclusiva rumbo al 2027», la diputada Karla Patricia Sánchez Rodelo (Morena), convocante del encuentro, llamó a las y los jóvenes a asumir un papel activo en la construcción de políticas públicas.
Aseguró que el trabajo legislativo busca abrir espacios permanentes de diálogo. «Estos espacios son creados y abiertos para ustedes; cuenten con nosotros como sus aliados y portavoces».
Asimismo, las y los exhortó a prepararse, adquirir experiencia y compartir sus conocimientos con otras personas jóvenes y sus comunidades.
Por su parte, la diputada Beatriz Carranza Gómez (Morena) destacó la importancia de generar espacios donde converjan distintas opiniones para fortalecer la participación política de sectores históricamente discriminados.
Señaló que el objetivo es que «las voces de las juventudes sean escuchadas y se sientan representados y representadas».
Consideró indispensable incorporar la perspectiva de comunidades indígenas, población LGBTTTIQ+ y otros grupos vulnerables.
Por su parte, el doctor Rabin Amadeo Martínez Hernández advirtió que las principales problemáticas que enfrentan las juventudes tienen un origen estructural y no individual.
Explicó que este sector enfrenta precariedad laboral, dificultades para acceder a vivienda y procesos de exclusión social que limitan el ejercicio de sus derechos.
«La cuestión del trabajo con juventudes y de violencias es de orden estructural, no de orden individual».
Cuestionó los discursos que estigmatizan a las personas jóvenes y sostuvo que corresponde al Estado garantizar condiciones para su desarrollo. «Tenemos que empezar primero desde el vocabulario, desde el discurso, cómo estamos nombrando a estas juventudes».
Agregó que negar derechos como educación, empleo y trabajo digno incrementan la vulnerabilidad frente a la delincuencia organizada.
Sostuvo que las políticas públicas deben atender las causas de la violencia y no únicamente sus consecuencias. «La criminalidad o la cuestión de la violencia no es algo natural, es algo socialmente construido».
Por su parte, Vanessa Cano García, egresada de la carrera de comunicación, hizo un llamado para que las acciones afirmativas permitan que las personas jóvenes representen realmente a los sectores vulnerables.
Indicó que participar en democracia implica involucrarse activamente en la solución de los problemas comunitarios. «Debemos ser el altavoz de las personas jóvenes, de los grupos vulnerables, de aquellos que no son escuchados”.
Anotó que la democracia debe construirse desde la participación cotidiana de la ciudadanía y no limitarse a los procesos electorales. «La democracia no sólo se encuentra aquí en el Congreso, se encuentra en las comunidades, en el hogar. La democracia se construye cuando las personas participan y dialogan».
Destacó que, aunque las mujeres han logrado mayores espacios de representación política, las juventudes continúan enfrentando obstáculos para involucrarse en la toma de decisiones.
Expuso que los largos tiempos de traslado para estudiar, la falta de oportunidades y la discriminación por edad dificultan su participación. «Por el simple hecho de ser jóvenes se nos menosprecia, se nos calla, no se nos escucha».
En su intervención, Marlene Aragón Bayona rechazó la idea de que las juventudes sean indiferentes a la política y aseguró que las nuevas generaciones han demostrado un compromiso creciente con la vida pública.
«La democracia no se trata de ir a votar cada seis años ni cada tres años. La democracia es participar activamente en todas las decisiones públicas de nuestro país».
Asimismo, destacó que la elevada participación juvenil registrada en el pasado proceso electoral evidencia el interés de este sector por incidir en las decisiones nacionales. «Las juventudes no somos apáticas, las juventudes tenemos ganas de participar en las decisiones públicas de nuestro país».
Consideró que corresponde a las nuevas generaciones defender los derechos conquistados y ampliar las oportunidades para las juventudes.
«A nuestra generación le corresponde una enorme responsabilidad histórica; nos toca defender lo conquistado y construir lo que aún hace falta», expresó, al llamar a impulsar mayores condiciones de igualdad, justicia social y participación política.
En su oportunidad, el coordinador estatal para la Inclusión de las Personas con Discapacidad del Estado de México, Xicani Jesús Godínez López, aseguró que las juventudes con discapacidad enfrentan una doble condición de vulnerabilidad, por lo que demandó mecanismos que garanticen su representación rumbo a 2027, ya que «las acciones afirmativas no deben ser un privilegio, sino una herramienta para corregir una exclusión».
Dijo que «la diversidad fortalece la democracia, la pluralidad fortalece la democracia y, sobre todo, la inclusión de todas y todos fortalece la democracia».
Afirmó que las personas con discapacidad siguen enfrentando barreras sociales e institucionales que limitan su participación política.
«Los verdaderos obstáculos muchas veces se encuentran en las barreras sociales, culturales e institucionales que limitan oportunidades de participación política».
Indicó que, pese a que en México viven alrededor de 8.8 millones de personas con discapacidad, este sector continúa prácticamente ausente de los espacios de representación y recordó que en las elecciones federales de 2018 únicamente el 0.28 por ciento de las candidaturas correspondieron a personas con discapacidad, por lo que sostuvo que las acciones afirmativas son indispensables para revertir esa exclusión.
Finalmente, Carlos Israel Vázquez Méndez, representante ante el Instituto Electoral de la Ciudad de México, aseveró que, ante la imposibilidad legal de modificar la legislación electoral antes del proceso de 2027, corresponde a las autoridades fortalecer la implementación de acciones afirmativas mediante lineamientos administrativos.
«Tenemos un conjunto de acciones que podemos establecer para mejorar la participación de los jóvenes».
Sostuvo que la presencia de jóvenes en cargos públicos demuestra que las nuevas generaciones pueden asumir responsabilidades más allá de cuotas de representación. «Se confía en la juventud y ya no está en un espacio de cuotas de representación».
Señaló que las personas jóvenes enfrentan desafíos para abrirse paso en espacios donde predominan generaciones mayores, pero ello no debe representar una limitante. «La edad predominante nunca debe ser un impedimento; al contrario, nosotros podemos desempeñar las funciones aún de mejor manera si el joven tiene conciencia social».









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